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CEMAIN

Gobernar con amigos o con talentos

Opinión / Columna

Gente que se dice muy allegada al gobernador electo de Tamaulipas lo confirman con una seguridad asombrosa.

Dicen que es casi seguro que quienes llegaron el lunes 5 de septiembre a diversas oficinas del gobierno estatal, serán los que estarán al frente de cada una de ellas, y así, ya ubican al novel Arturo Soto en Finanzas, a Jesus Nader en Administración, en tanto que al intimo de Cabeza de Vaca, Gerardo Peña, en Desarrollo Social, y a Ramón Sampayo en Seduma.

A Cesar Verástegui un día lo ponen en Desarrollo Rural y otro en la General de Gobierno. A Mario Leal y Agustín de la Huerta los mencionan para Educación.

Puras caras conocidas en Tamaulipas.

Sin embargo, parece que nadie de los que arman diariamente un gabinete, ha considerado la posibilidad, nada descartable por cierto, de que arribe a nuestra entidad un contingente de foráneos importados lo mismo de la Ciudad de México, que de otras entidades gobernadas por el partido blanquiazul. Así ha sucedido ya en diversas ocasiones y en otras latitudes, por lo que no deberá extrañar a nadie que en posiciones clave a la hora de los nombramientos, veamos enlistados a nombres y hombres desconocidos para los tamaulipecos.

Si partimos de la idea de que no se puede hacer un gobierno con amigos, Cabeza de Vaca, deberá pensar entonces en tener en cada dependencia y en cada oficina de gobierno a los mejores, dejando a un lado los compromisos de campaña y los apoyos a viejos amigos. Buena impresión daría si nos enteramos que después del 5 de junio, el gobernador electo se ha dedicado a hacer labor de "headhunter"para traer a Tamaulipas a verdaderos talentos para cada área.

Tantos años y tantos sexenios de secretarios, subsecretarios, directores y coordinadores, grises, aburridos y de resultados reprobatorios, hacen necesario una verdadera sacudida en el manejo de cada dependencia de gobierno estatal. El cambio en la manera de dirigir las aéreas de gobierno debe ser más que evidente y se debe notar desde el primer día.

Es la esperanza de miles de tamaulipecos.

Movilizar por ejemplo las secretarías de Desarrollo Económico y Desarrollo Rural, cambiarlas de sede, o elevar de rango a la subsecretaría de Turismo, tal y como lo prometió en campaña el hoy gobernador electo, con todo el proceso burocrático y el gasto millonario que ello implica, sería apenas un pequeño paso, porque lo que realmente se requiere es una transformación de fondo, luego de décadas de atraso e ineficiencia.

El gran desafío para la administración estatal entrante será cambiar desde sus raíces la forma de gobernar un estado tan complejo y lleno de problemas como lo es Tamaulipas.