Sociedad sufrida

Opinión / Columna / Por: Martín Sifuentes

Publicado: 11 de julio, 2015 | 2:58 PM

A la ya de por sí desacreditada administración del presidente Enrique Peña Nieto, le sigue lloviendo en su milpa.

A la problemática de la inseguridad, al caso sin resolver de Ayotzinapa, a los escándalos de las casas, a las controvertidas reformas, se le suma ahora el problema económico que significa una cotización elevada del peso frente al dólar.

Y aunque nos digan que eso se debe a factores externos, y aun y cuando salga Hacienda al rescate del peso mexicano con una subasta millonaria de dólares, no deja la sociedad mexicana de vincular al gobierno mexicano con la debacle económica.

A decir de expertos, el peso mexicano ya no volverá a los niveles que tenía hace seis meses, luego entonces, los insumos, los servicios, la canasta básica y lo que usted guste, subirán de precio irremediablemente...y como siempre, los que pagaran los platos rotos serán los millones de mexicanos de clase media para abajo, o sea, la gran mayoría.

Este gobierno no camina sobre un sendero plano, sino más bien va en terreno plagado de obstáculos, piedras y espinas. Y ahí vamos los mexicanos, de igual manera, entre dificultades y sobresaltos.

El presidente y su gobierno, pasan por el momento más complicado, en el de menor aceptación, en el de más baja calificación y le urge obtener un poco cuando menos de aprobación social. Busca que crean en el y en su gobierno.

Las propuestas presidenciales y la intensa promoción que hace de sus reformas, no convencen. Si acaso algún día dan resultado, lo más probable es que esta generación no lo vea. La sociedad mexicana quiere es el hoy, el ya, la respuesta inmediata.

Desde el inicio de esta administración, hace falta una buena y real conexión entre el discurso presidencial y la gente, algo muy complicado cuando en el ambiente se respira desconfianza, injusticia, corrupción y enojo.

La sociedad mexicana, tan sufrida, tan golpeada vive desde hace décadas en una crisis que parece no tener fin. Y el futuro no se ve alentador, sino más bien, sombrío y complicado.

Este pueblo no se merece esto.

Karzo Gasolinera - SBLIII

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