Altas temperaturas afectan a trabajadores de la construcción
Mientras gran parte de la población busca resguardarse del calor, cientos de trabajadores de la construcción continúan sus jornadas bajo el sol, enfrentando temperaturas que en los últimos días han superado los 45ºC de sensación térmica, lo que incrementa el riesgo de sufrir golpes de calor y obliga a modificar la dinámica de trabajo en las obras.
Rodolfo Díaz, quien desde hace 20 años se desempeña como albañil, explicó que aunque las jornadas suelen cumplir con las ocho horas establecidas por la ley, estas coinciden con el periodo de mayor intensidad del calor, entre las 11 de la mañana y las 2 de la tarde, por lo que mantenerse hidratados se vuelve indispensable.
Comentó que, aun utilizando medidas preventivas como ropa de manga larga, gorras o sombreros para protegerse del sol, los trabajadores no están exentos de sufrir afectaciones por las altas temperaturas, siendo el golpe de calor uno de los incidentes más comunes durante esta temporada.
Cuando alguno de los trabajadores comienza a presentar síntomas como mareos, dolor de cabeza, debilidad o malestar general, las labores se suspenden de inmediato para trasladarlo a una zona con sombra, mantenerlo hidratado y esperar a que se recupere. Una vez estabilizado, se le envía a descansar a su domicilio para evitar mayores complicaciones.
Además, explicó que durante las horas de mayor calor suelen detener temporalmente las actividades y buscar espacios con sombra para descansar antes de retomar el trabajo, una medida que ayuda a reducir riesgos, aunque también provoca retrasos o la reprogramación de algunas labores dentro de las obras.
Díaz señaló que los golpes de calor son considerados accidentes laborales y, por lo tanto, cuentan con la cobertura correspondiente. Sin embargo, estas situaciones también impactan el avance de los proyectos, especialmente durante periodos de temperaturas extremas como las registradas recientemente en la ciudad.
Agregó que, de manera ocasional, personal de Protección Civil realiza inspecciones en los sitios de construcción para verificar que existan condiciones seguras para trabajar. Durante estas visitas se revisan los signos vitales de los trabajadores y, en caso de detectar a alguna persona en riesgo, se determina la suspensión de sus actividades para salvaguardar su salud.